sábado, 2 de febrero de 2019

Vitol: La empresa con oscuros manejos que opera en PDVSA

En Petróleos de Venezuela se estaría desarrollando un esquema de corrupción que permitiría a un conjunto de empresas asociadas al Grupo Vitol, llevar a cabo manejos irregulares que se traducen en grandes ganancias fraudulentas obtenidas en complicidad con altos funcionarios de la estatal.

 Por Maibort Petit
@maibortpetit

Cuando Ysmel Romer Serrano Flórez ocupaba la vicepresidencia ejecutiva de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), un conjunto de empresas se habrían constituido como los medios para que el alto funcionario, en connivencia con otros altos puestos de la empresa, así como con agentes externos a la misma, supuestamente llevara a cabo una gran cantidad de actividades irregulares. Tales empresas eran Helsinge, Trafigura y Citizen, señaladas en una demanda entablada en una corte de los Estados Unidos como responsables de un gran fraude en contra de la estatal. El arribo a la empresa petrolera venezolana del mayor general, Manuel Quevedo, fue determinante para que sucedieran estos cambios.


Pero para desgracia de Venezuela y de la principal de sus empresas, el nombramiento de Quevedo en nada se habrá traducido en la corrección de las irregularidades y, muy por el contrario, pues al ordenar la salida de Serrano, el nuevo jerarca de la estatal petrolera venezolana, lejos de promover la corrección de las irregularidades, la habría agravado, en virtud de que las nuevas compañías contratadas pertenecientes al Grupo Vitol, poseen una estructura —de acuerdo a diversas acusaciones y denuncias— que ha permitido esquilmar el patrimonio de la principal industria venezolana por miles de millones de dólares.

Fuentes internas de PDVSA, consultadas en calidad de anonimato, informaron que la entrada al juego del Grupo Vitol derivó en el recrudecimiento de los hechos de corrupción en los que, simplemente, se cambió un actor corrupto por otro, figurando como protagonistas, no solamente personeros del oficialismo gobernante, sino también connotadas voces de la oposición venezolana, como veremos más adelante.

Para la salida de Serrano habría sido determinante el hecho de que la empresa Citizen le quedara adeudando USD 60 millones a PDVSA, para lo cual habría operado un esquema de corrupción que hasta ahora no se ha hecho público, refieren nuestras fuentes.

Ya con Ysmel Serrano fuera PDVSA, Manuel Quevedo habría tenido el camino libre para darle entrada a la empresa a su “equipo” de trabajo, las personas que lo venían acompañando cuando estaba al frente de la Gran Misión Vivienda Venezuela, entre ellos Fernando Manuel de Quintal Rodríguez, quien sustituyó a Serrano como vicepresidente de Comercio y Suministro[1] y posteriormente en Finanzas. A su vez, Javier José López Espinoza quedó a cargo de Pdvsa TV y como gerente de Productos (a decir de la fuente). Luis Vergara —cuñado de Fernando de Quintal— fue designado como gerente de Crudos.

Entretanto, como sustitutas de Helsinge, Trafigura y Citizen, comenzaron operaciones con PDVSA, Vitol, Novum, BB Energy, MS International y Elemento. Vitol logró burlar el veto por irregularidades que sobre ella tenía PDVSA, asociándose con las empresas de Francisco Morillo y Leonardo Baquero, las cuales le servirían de fachada.

Refieren las fuentes que Fernando Manuel de Quintal Rodríguez se encarga de que a los procesos de licitación, devenidos en “selectivas” convocatorias, solamente fueran invitadas a participar las empresas Novum, BB Energy, MS International y Elemento. Estas compañías, supuestamente reciben de parte de funcionarios de PDVSA designados por Quintal Rodríguez, las cifras clave para ganar la licitación a Vitol, firma esta que finalmente decide cuál de las cuatro empresas será la favorecida en cada oportunidad. Se trataría, en resumidas, de un proceso comparsa en el que se rota la adjudicación de los contratos a cada una de estas compañías. Este esquema facilita exorbitantes márgenes de ganancias por la no existencia de competencia. Cualquier empresa que quiera participar en la compra o venta de productos a Venezuela, se ve obligada a hacerlo a través de estas cuatro firmas.

En razón a la baja capacidad de pago que en la actualidad mantiene PDVSA, nos informan que las empresas de Vitol aceptan la modalidad de "trueque", es decir, en lugar de pago en dólares reciben nafta, fuel oíl y algunos otros productos a precios fuera del mercado que se traducen en inmensas ganancias. Esta sería la razón de las inexplicables y excesivas compras de gasolina y diésel que realiza PDVSA.

Pudimos conocer que el esquema de corrupción manejado entre Vitol y PDVSA también contempla la compra de crudos y productos en momentos en que el mercado petrolero se encuentra en alza, oportunidad que las empresas de Vitol coordinen con funcionarios de la estatal los pagos de las facturas temporales en los primeros 7 días después del despacho, repitiendo el mismo monto en la factura final que se emite a los 30 días de la operación. El remanente obtenido es repartido entre Vitol, sus empresas y los funcionarios de la petrolera que intervienen en las negociaciones.
Vitol: Una larga historia de denuncias en su contra

En primer lugar encontramos al Grupo Vitol una empresa global de comercialización de energía y productos básicos que fue fundada por Henk Viëtor y Jacques Detiger en la ciudad de Rotterdam (Países Bajos) en el año 1966.

Según su página web[2], Vitol es una empresa que distribuye energía en diversos países “comercializando más de siete millones de barriles de petróleo crudo y productos al día y entregando productos energéticos a países de todo el mundo. Nuestros clientes incluyen empresas petroleras nacionales, multinacionales, empresas industriales y químicas líderes y las aerolíneas más grandes del mundo. Entregamos los productos que necesitan a tiempo y según las especificaciones, mediante el suministro y la gestión del movimiento de energía a través de las infraestructuras relevantes”.

El grupo posee 40 oficinas en todo el mundo y que mantiene sus principales operaciones en Bahrein, Ginebra, Houston, Londres, Rotterdam y Singapur.

El portal BN Américas[3] refiere que esta empresa multinacional de energía y materias primas tiene su sede en Suiza y es de propiedad holandesa. A través de filiales brinda servicios de comercialización, logística y distribución, refinación, transporte marítimo, terminales y almacenamiento, exploración y producción y generación de energía. Agrega que los clientes de la empresa abarcan empresas petroleras, multinacionales, compañías industriales y químicas y aerolíneas.

Su dirección es en el Boulevard du Pont d'Arve 28, Geneva, Geneva, Suiza. Teléfono: 41-22-3221111. Fax: 41-22-7816611. Correo electrónico: dbf@vitol.com.

No son pocos los escándalos donde este grupo empresarial se ha visto envuelto, por ejemplo, en 2012 admitió que una de sus filiales con sede en Bahréin compró fuel oíl de origen iraní, burlando las restricciones internacionales. Igualmente, surtió de gasolina a los rebeldes libios a cambio de crudo Premium ganando jugosos contratos que le aseguraron presencia el mercado que florecía en el contexto del nuevo panorama político del país norafricano[4]. Junto a Trafigura y Glencore, a Vitol se le vinculó con hechos de corrupción de la estatal brasileña Petrobras, resultando acusadas de pagar alrededor de USD 31 millones en coimas a funcionarios de la citada petrolera, un hecho que se enmarcó en la operación Lava Jato[5]. En Suiza la fiscalía investigó a la firma por presunta corrupción a altos funcionarios en Nigeria en el contexto de la revelación de los denominados "Papeles del Paraíso", reseña una nota de El Economista que agrega que altos ejecutivos de la compañía estarían incursos en evasión de impuestos, sospechas de corrupción y conflictos de interés. “Los casos de corrupción giran en torno a presuntos contratos con el empresario nigeriano Kola Aluko, que habría pagado sobornos a la exministra de Energía nigeriana Diezani Alison-Madueke a cambio de acuerdos favorables en torno a las materias primas del país”[6].

Del mismo modo, el fideicomiso PDVSA US Litigation Trust constituido por la firma de abogados estadounidenses Boies Schiller Flexner a instancias de Petróleos de Venezuela, demandó en una corte federal de Miami a un conjunto de empresas y personas entre las que se encuentra Vitol. Se trató de una trama de corrupción que significó un gran fraude contra la estatal petrolera por miles de millones de dólares. Antes de esta demanda la fiscalía venezolana inició una investigación dentro de la petrolera que desembocó en el encarcelamiento y acusación a decenas de empleados de PDVSA[7].

Pese a la existencia de esta demanda, PDVSA y Vitol habrían seguido manteniendo relaciones comerciales y contractuales a través de las referidas empresas asociadas a esta.

Lea la nota completa http://maibortpetit.blogspot.com/2019/02/vitol-la-empresa-con-oscuros-manejos.html

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