sábado, 5 de enero de 2019

Juan Carlos Escotet, el banquero venezolano que se hizo millonario con la revolución

En enero de 2012, cuando todavía pronunciaba los discursos maratónicos en “Aló Presidente” el Presidente venezolano Hugo Chávez utilizó la televisión estatal para amenazar una vez más con nacionalizar los bancos de su país. Mirando hacia la cámara, se dirigió a un banquero por su nombre: Juan Carlos Escotet. “Escotet, tú me dices”, refiriéndose al cumplimiento de su exigencia de que el sector financiero entregara efectivo al gobierno para créditos agrícolas. “Si tú no puedes, dame acá el banco. Dime cuánto cuesta tu banco, y de una vez lo nacionalizamos”. No era la primera vez, en el mismo programa, ya le había comentado:  “Escotet, se te va a pudrir esa plata. Suelta esa plata, desembucha”


Chávez, que llevó a cabo más de 1.000 adquisiciones forzosas no cumplió su amenaza con Banesco, propiedad de Escotet. De hecho, su reinado fue una bendición para banqueros, que se enriquecieron con los controles cambiarios y las altas tasas de interés, logrando altos rendimientos del capital sin hacer mucho, intereses que han hundido a buena parte de la economía productiva de Venezuela. El proyecto socialista de Chavéz dependía de los bancos como Banesco para financiar la deuda pública, y algunos, como Escotet, supieron aprovechar la situación

Juan Carlos Escotet, de 58 años es hoy el hombre más rico de Venezuela, según la revista Forbes. Ocupa la posición 501 dentro de los hombres más ricos del mundo. Uno de los ocho hijos de una pareja inmigrantes de españoles a Venezuela después de la Segunda Guerra Mundial. Nació en Madrid durante un viaje relámpago de su madre a ver a su hijo mayor que estudiaba en España. Juan Carlos, comenzó a trabajar como mensajero de Banco Unión cuando tenía 17 años de tiempo completo, mientras estudiaba economía por las noches en la Universidad Católica Andrés Bello.

Viajó luego a Estados Unidos, donde obtuvo una Maestría en Ciencias de Gerencia Profesional de la Universidad de Miami, y al finalizarla regresó a Venezuela para trabajar como ejecutivo en la Sociedad Financiera Latinoamericana. Desde ese entonces, Escotet manifestaba sus deseos de tener un banco, hasta tenía el nombre que le pondría, Banesco. En 1986 fundó la Casa de Bolsa Escotet Valores, que engordó a base de operaciones certeras para posteriormente revenderla por una envidiable cantidad de bolívares, que le abriría de par en par las puertas de la clase alta caraqueña.

Ya rico, se asoció y compró en 1990 un pequeño banco a empresarios locales, el Grupo Bancentro, que, aprovechando la crisis financiera en Venezuela, se fue expandiendo mediante adquisiciones y fusiones hasta conformar el holding financiero  Banesco, el primer grupo financiero privado de Venezuela.

Dos años después, en 1992, fundó su unidad en Panamá, que opera en dólares fuera de Venezuela y no está sujeta a confiscación por parte del gobierno. Al mismo tiempo, se expandía en Santo Domingo, Puerto Rico, Colombia y Miami, donde viven grandes comunidades de expatriados venezolanos. Continuó en su empeño de crecimiento sin consideración del drástico cambio político que significó para Venezuela la llegada de Chavez al poder en diciembre 1998.  En el 2006 en Madrid, creó el Banesco Holding Financiero, bajo el que agrupó las sociedades con activos de Banesco fuera de Venezuela.  Escotet controla hoy el 80% de este holding.

Juan Carlos Escotet, comenzó a recibir mensajes de Chávez a través de la pantalla de televisión en el Programa Aló Presidente. No le hablaba solo al Presidente de un banco sino al gremio que Escotet lideraba desde el 2010. El teléfono del banquero también sonaba a altas horas de la noche cuando se encontraba descansando en su casa en las lomas que circundan Caracas, porque Hugo Chávez exigía su presencia de inmediato. El Presidente era consciente de sus desacuerdos con la política económica del gobierno pero venia en el banquero Escotet a un hombre práctico no beligerante y por eso lo llamaba. Necesitaba conocer la otra cara de la moneda.

Escoltet lo sobrellevaba con paciencia. Mantenía la comunicación sin desconocer las diferencias entre ambos que fueron  una constante durante los años del poder de Chavez. De puertas para dentro, tenía mucha menos intensidad. Apoyado con un buen humor caribe, prudencia y constancia, escaló posiciones con una postura ideológica flexible y conveniente, logrado sortear las decisiones caprichosas de militares metidos a políticos y políticos gobernando como si fueran militares. Consiguió levantar una fortuna en condiciones aparentemente advesas en un territorio donde la economía se dicta desde el Palacio de gobierno a golpe de decreto. Juan Carlos Escotet fue el único de los grandes empresarios venezolanos que estuvo presente en el sepelio de Hugo Chávez.

Banesco prestó dinero al gobierno chavista durante años, la oposición venezolana acusó en 2015 a Banesco Panamá de ser uno de los vehículos a través de los que el régimen lava dinero del narcotráfico y a Escotet de pagar los honorarios de los abogados de dos parientes de la esposa de Maduro acusados en Estados Unidos de tráfico de dólares. Lo cierto es que, Juan Carlos Escotet mantiene buenas relaciones aún con el gobierno de Nicolás Maduro, pero también con la oposición. En el 2008 financió la campaña Henrique Capriles, el líder de los conservadores venezolanos, para la Gobernación de Miranda y cuatro años después para la Presidencia.

Con la llegada a España en 2008 empezó la expansión internacional. Allí se instaló en Madrid donde práctica deportes acuáticos y trote.  Fanático confeso del Real Madrid, disfruta sus victorias desde su casa frente a la fuente de Nepturno, donde vive con su mujer, que conoció en la universidad y es tan apasionada al arte como él. Tienen cuatro hijos quienes trabajan en la organización que sigue avanzando. En el 2012 adquirió un pequeño banco gallego, Etcheverria, de más de 300 años de antigüedad, por alrededor de USD 90 millones. Con esta base de operaciones, compró luego Novagalicia, una entidad financiera que fue nacionalizada por el gobierno español para evitar su quiebra. Banesco sorprendió a todo el mundo con una oferta muchísimo más alta que la de todos sus competidores, $ 1.300 millones de dólares. Posteriormente, Escotet, le cambiaría el nombre por Abanca para distanciarse de sus anteriores dueños.

Juan Carlos Escotet, es el presidente del Grupo Internacional Banesco Abanca, que con 17 mil profesionales y más de 10 millones de clientes, ocupa el lugar 124 entre las organizaciones de servicios financieros en el mundo. Escotet como mayor accionista de Abanca, se ha convertido en el primer banquero de España según Forbes, con una fortuna de USD 3.700 millones, 660 puestos por encima del segundo, Jaime Botin del banco Santander en el ranking global, y 967 puestos por encima de Gustavo Cisneros quién durante muchos años fue considerado el hombre más rico de Venezuela.

Lea la nota https://www.las2orillas.co/el-banquero-venezolano-que-se-hizo-millonario-con-la-revolucion-bolivariana/

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