martes, 19 de febrero de 2019

Gassan Salama Ibrahim, el observador electoral que vende alimentos al Gobierno de Maduro

Armando Info

Militante de la causa palestina, nacido en Colombia y nacionalizado panameño, Gassan Salama cuelga con frecuencia mensajes de apoyo a las revoluciones cubana y bolivariana en sus redes sociales. Pero esa inclinación no es el principal indicio para dudar de su imparcialidad como observador de las elecciones en Venezuela, función que ejerció en los cuestionados comicios en los que Nicolás Maduro se ratificó como presidente. De hecho Salama, un empresario y político que ha llevado a cabo controvertidas búsquedas de pecios submarinos en aguas del Caribe, encontró su verdadero tesoro en el principal programa de asistencia y control social del chavismo, los Clap, por el que recibe millonarios pagos en euros.



Gassan Salama Ibrahim fue uno de los pocos observadores internacionales en los comicios del 20 de mayo de 2018, en los que Nicolás Maduro resultó reelecto presidente de la República en un proceso desconocido por la mayoría de la oposición venezolana y buena parte de la comunidad internacional.

Ese día en que apareció acreditado como “acompañante internacional” por el Consejo Nacional Electoral (CNE), y que hoy luce como la génesis de la crisis político-institucional que vive el país, Gassan Salama ya era socio del Gobierno de Maduro en el negocio de la venta de alimentos para el programa estatal de los Comité Locales de Abastecimiento Producción (Clap) con su empresa Lido Internacional S.A

El 6 de marzo de 2018 llegó al puerto de La Guaira, que sirve a Caracas, el buque Maersk Wismar. Cargaba 766 toneladas de alimentos en 30 contenedores despachados por Lido Internacional desde el puerto de Manzanillo, en Panamá, de acuerdo a documentos del Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat). Entre los productos había mayonesa, arroz y harina de maíz, tres de los once rubros normalmente incluidos en los combos Clap que reparte el Gobierno en zonas populares. El 23 de abril, un mes antes de que Gassan Salama apareciera en Caracas con su chaleco de observador internacional, su compañía envió otras 620 toneladas de alimentos en el buque San Alessio, según la autoridad aduanera.

El consignatario de ambos cargamentos fue la Corporación Única de Servicios Productivos y Alimentarios (Cuspal), adscrita al Ministerio de Alimentación, aunque fueron contratados por la Corporación Venezolana de Comercio Exterior (Corpovex), holding encargado de centralizar las importaciones públicas. Aunque para esta entrega no se pudo consultar el contrato correspondiente, Lido Internacional sí aparece en un listado de contratistas de Corpovex al que tuvo acceso Armando.info. En el listado destacan varios de los proveedores de alimentos para el programa de los Clap, que Nicolás Maduro oficializó en marzo de 2016 como respuesta a lo que denomina la “guerra económica” por parte del empresariado nacional y factores internacionales.

La compañía de Gassan Salama también ha relucido en la información intercambiada en las reuniones que desde el año pasado realizan funcionarios de unidades de inteligencia financiera de varios países de la región para investigar posibles prácticas corruptas en los negocios del Gobierno venezolano. De acuerdo a esos datos, entre enero y agosto del año pasado las exportaciones de Lido Internacional a Venezuela sumaban casi 3.500 toneladas.

Documentos de la autoridad aduanera venezolana revelan que en marzo y abril del año pasado llegaron al puerto de La Guaira alimentos para los Clap despachados desde Panamá por Lido Internacional, empresa de Gassan Salama Ibrahim.

Sólo el 17 de noviembre de 2017 la compañía de Gassan Salama recibió pagos del Gobierno por casi dos millones de euros relacionados a la “adquisición de combos de alimentos”. En enero de 2018 hubo otro giro por 1,8 millones de euros, de acuerdo a fuentes en Corpovex. El del suministro para los Clap no era el primer negocio de Lido Internacional con Maduro. En octubre de 2018 las autoridades pagaron a la empresa panameña otros 9,7 millones de euros como pago del contrato 0135 suscrito con Corpovex inicialmente en 2016 para la venta de azúcar cruda. “La verdad no tengo información al respecto, tendría que conversar directamente con el dueño, pero no se encuentra en el país”, responden en las oficinas de Lido Internacional en Panamá al ser consultados sobre el tema.

Lea la nota completa https://armando.info/Reportajes/DemoPublico/2528

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