lunes, 21 de enero de 2019

Guaidó y el 23 de enero

Manuel Malaver

No será sino el próximo miércoles 23 de enero cuando el país despeje la incógnita sobre si Juan Guaidó calza o no los puntos para ser el líder que lo conduca al rescate de la democracia y la libertad.


Prueba que contiene tanto elementos que dejen claro su capacidad de convocatoria en una fecha que es sinónimo de pueblo que se une en la calle para derrotar a una dictadura, como a su capacidad para trazar la ruta, la línea, la estrategia para continuar una batalla que no será corta, ni fácil.

En lo que se refiere a lo primero, a su capacidad de convocatoria, ya Guaidó viene, a través de la iniciativa de los “Cabildos Abiertos”, reuniendo gente, logrando el milagro de que las calles de las principales ciudades y pueblos del país vuelvan a vestirse de tricolor, a convertirse en ese ambiente, aire y tierra de hombres y mujeres en movimiento que se unen a la alegría, a la energía capaz de derrotar la inercia, la quietud y la tragedia.

Tanto Caracas, como los Teques, Maracaibo, Valencia y San Cristóbal lo han demostrado y ese estado Vargas, juzgado tradicionalmente como un territorio chavista, pero que nos trajo la sorpresa del “Cabildo Abierto” de Caraballeda, donde una multitud recibió a un Guaidó que acababa de frustrar un intento de secuestro por parte de agentes de SEBIN ordenado por Maduro, Cabello y Jorge Rodríguez.

Fue su “bautismo de fuego” podría decirse, pues, no solo logró zafársele a los agentes que quisieron esposarlo, sino que los convenció de que era “el presidente legítimo” de los venezolanos, y por tal, obligado a liberar a todos los presos políticos mediante una Ley de Amnistía, pedir ayuda humanitaria para un país que está hecho pedazos y convocar elecciones para que los venezolanos elijan libremente un nuevo presidente según el mandato constitucional.

Y con esta oferta, logró las primeras “deserciones” que ha cristalizado dirigente opositor alguno dentro las filas del madurismo armado, pues los agentes del Sebín, no solo lo soltaron, sino que le dejaron sus nombres y celulares para que los llamara cuando se “hiciera necesario”.

Ya se conoce que los agentes del Sebín fueron detenidos de regreso a sus puestos de mando, acusados de haberse prestado a una “fake new” de la oposición, de conspirar contra Maduro por instrucciones de líderes opositores y que se les dictó “privativa de libertad” para que rindan cuenta antes fiscales y jueces maduristas.

Pero el incidente viene al pelo para demostrar la fascinación que viene cursando entre Guaidó y el país después que fue electo presidente de la Asamblea Nacional el 5 de enero de pasado, pero sobre todo, desde el 11 de enero, cuando, en un “Cabildo Abierto”, celebrado en Los Palos Grandes, Caracas, anunció que había decidido asumir la presidencia “interina de la República”, puesto que Maduro no era sino un “usurpador” y le tocaba a él, a Guaidó, convocar a unas elecciones libres para que Venezuela eligiera un nuevo presidente constitucional y legítimo.

Puede afirmarse que, ese fue el día que Guaidó nació “politícamente” para el país, ya que, en cuestión de segundos, la noticia rodó por todo el territorio nacional y, como ráfaga que barre las hojas secas, fue concitando apoyos que, ya para el final de la noche, lo habían convertido en el nuevo líder de la oposición venezolana.

Lo cual no nos indica otra señal sino que era la decisión que desde el 6 de diciembre del 2015 se había esperado, cuando, el país le legó, mediante un voto abrumador, la mayoría absoluta de la Asamblea Nacional a la oposición, y establecía el cumplimiento de un mandato que no significaba otra cosa que la disolución de los poderes que no se acogieran al espíritu y la letra de la Constiución.

Y primero que ninguno, el Poder Ejecutivo, cuyo presidente Nicolás Maduro, no solo había resultado electo en unas elecciones fraudulentas sino que, desde la primera magistratura, llevaba dos años violando los derechos humanos, asumiendo políticas dictatoriales y radicalizando el modelo socialista y populista que, en los actuales momentos, tienen a Venezuela transfigurada en una pavorosa ruina.

Por el contrario, en sentido inverso al mandato del voto popular, la AN surgida de las elecciones del 5-D del 2015, buscó, primero, la vía de la negociación para después empeñarse en una salida constiticional como el Referendo Revocatorio que, podía inferirse, Maduro no aceptaría, porque tenía una mayoría en el CNE que, en cualquier circunstancia, lo negaría.

Los finales del 2016 y comienzos del 2017 son los escenarios de tres diálogos buscados por Maduro y aceptado por una parte de la oposición que, solo muy tarde, se daría cuenta que el régimen tenía como único objetivo “ganar tiempo”, en tanto, lograba que, tras tantos intentos de diálogos fallidos, las mayorías nacionales que ya eran democráticas, resbalaran hacia una etapa de apoliticismo y esceptismo que disolvieran el mundo opositor y consolidarán la dictadura.

Se equivocaron de plano, porque, en abril del 2017, el pueblo y la oposición vuelven a la calle y durante cuatro meses tienen a la dictadura en jaque y a punto de propinarle la puntilla final.

Pero era una gesta para continuar y no para interrumpir, que es lo que logra un sector apaciguador de la oposición que acepta la oferta de Maduro para contarse en una elecciones a gobernadores y alcaldes, donde, por supuesto, un CNE intacto, el mismo de Tibisay Lucena, le procura a Maduro los votos que necesita para ganar en cuantas elecciones se le presenten, y principalmente, unas presidenciales del 20 de mayo del 2018 donde barre y lo preparan para usurpar la presidencia el 10 de enero pasado y gobernar como dictador hasta el 2025.

Es contra semejante estado de ilegalidad, inconstitucionalidad y de violación de los derechos humanos y políticos de los venezolanos que, la Asamblea Nacional, el 5 de enero pasado, nombra a Guaidó presidente del Poder Legislativo y, transfiriéndole el mandato de los electores en las parlamentarias del 6-D del 2015 y que no es otro que poner fin a la usurpación, convocar elecciones donde se elija un nuevo presidente y se restablezca en todo la Constitución que ha sido brutalmente violada en estos 20 años, pero sobre todo, después que Maduro asumió el poder, en todos sus términos y disposiciones.

Juan Guaidó es el diputado de “Voluntad Popular” que ha recibido, mayoritariamente, el voto de los diputados opositores para liderar este proceso, primero, nombrándole presidente de la AN y, después reconociéndole como presidente “interino” de la República para que convoque nuevas elecciones.

Y no dudamos que, en estos 12 días que dura su mandato, no solo viene dando los pasos necesarios, sino que ha logrado una “pegada” de efecto profundo en el ánimo popular que ya lo reconoce como el hombre que viene a sacudir y limpiar el país de tanta basura socialista, chavista y madurista.

Para comenzar, su política se aleja de cualquier ilusión dialogista que, ya se conoce, no son más que trapisondas con las que la dictadura gana tiempo y continúa destruyendo el país.

Y para continuar, está su llamado a regresar a las calles en las que se ha encontrado con un pueblo cadía más convencido que solo a través de la lucha se derrota a quienes no conocen otra forma de imponerse que las armas, ni otra manera de convencer que el terror.

El 23 de enero próximo tendremos oportunidad de coincidir en esta nueva vía de enfrentar a los aterrorizadores y no cejar hasta que sean desalojados del último rincón de Venezuela.

Así fue como Chávez y Kirchner se repartieron 50 millones de dólares

Claudio Uberti relató la maniobra de los expresidentes suramericanos, quienes mediante la compra de bonos argentinos, les habría dejado 25 millones de dólares a cada mandatario. Según Uberti, un avión privado le trajo a Néstor Kirchner parte de ese dinero en tres valijas. La otra mitad no se sabe aún si la pudo cobrar

Por Redacción MiamiDiario

Ladero de Néstor Kirchner y embajador sin embajada en Venezuela: así  describe Diego Cabot, el periodista argentino que destapó el escándalo de los cuadernos de las coimas en Argentina, a Claudio Uberti, el “primer arrepentido K”. Según publica el diario La Nación, Uberti estuvo declarando en los juzgados de Comodoro Py el viernes. Allí contó que los expresidentes Néstor Kirchner y Hugo Chávez se hicieron de 50 millones de dólares —25 millones cada uno— manejando bonos argentinos.

El exfuncionario K contó las operaciones. Dijo que entre los años 2005 y 2006 Néstor Kirchner le pidió dinero a ChávezClaudio Uberti contó cómo fue la trama para que Néstor Kirchner y Hugo Chávez se quedaran con US$ 50 millones

La decisión fue que Venezuela suscribiera bonos argentinos, y así fue. Chávez y los suyos compraron Boden (Bonos de la Nación Argentina)2012 durante años. En enero de 2006, Venezuela suscribió un valor nominal de 312,4 millones de dólares y sumó de ese bono poco más de 1800 millones. Kirchner pretendía, con esas colocaciones, recomponer el nivel de las reservas internacionales, que habían descendido en 9530 millones de dólares, tras el pago anticipado al FMI. Pero la operación no era todo lo solidaria que se pensaba. Venezuela no se quedaba con los bonos, sino que los liquidaba en el mercado internacional. Los papeles argentinos eran liquidados y se cobraban billetes en dólares frescos.

Esos dólares eran vendidos en el mercado paralelo, que, obviamente, estaba muy por encima de lo que reglaba el precio del dólar oficial. La brecha entre los dos valores se cobraba en bolívares. Con ese dinero se volvían a comprar dólares en el mercado oficial. Claro que para esa venta se necesitaba la venia del chavismo. Pero eso se descontaba, los permisos venían con el negocio.

Uberti relató que solo una suscripción de 500 millones de dólares generó una diferencia de 100 millones. Además de la venta en el mercado paralelo, había otra forma que les resultaba atractiva a los venezolanos: compraban los Boden 2012 a la Argentina y luego los colocaban entre  bancos de su país, obteniendo una ganancia financiera. Esos bancos revendían los Boden 2012 a inversores venezolanos y aplicaban una recarga de entre 20 y 25 % al valor de compra. Ese es el sobreprecio que pagaban los inversores venezolanos para eludir los controles de cambios impuestos por Chávez.

Los financistas, a su vez, les vendían los Boden 2012 a inversores del extranjero. El circuito finalizaba cuando los extranjeros les acreditaban los dólares por la compra de los bonos a los venezolanos en cuentas de bancos internacionales. De esta manera, los venezolanos sacaban divisas de su país a un alto costo financiero. Según el relato que el exfuncionario argentino dio al fiscal Stornelli, la mitad del dinero de la operatoria que relató quedó en manos de los bancos e intermediarios. El otro 50 % se repartió entre el chavismo y el kirchnerismo.

Uberti confesó que Kirchner pidió que fuera en efectivo y en la Argentina. Una noche, al exfuncionario le avisaron que tenía que ir a buscar parte del dinero al Aeroparque. Obediente, se dirigió a la estación aérea. Dice que los venezolanos, que llegaron en un jet privado, le dieron tres valijas. Eran 11 millones de dólares. Uberti las cargó y dijo habérselas llevado a Daniel Muñoz, al domicilio de los Kirchner. Pero quedó una deuda de 14 millones de dólares que Kirchner no podía olvidar. En abril de 2007, Kirchner y
varios mandatarios viajaron a la isla Margarita a la cumbre energética sudamericana.

Según UbertiKirchner fue con otra intención: cobrar aquella diferencia. El embajador paralelo era el que debía encarar la negociación. Pidió por su jefe que en aquella gira se cancelara la diferencia. Pero la respuesta fue negativa. Los venezolanos se oponían a hacer semejante operativo, en medio de una cumbre llena de presidentes y comitivas.

Uberti no pudo concederle el pedido a su jefe. Y Kirchner, impasible, lo requirió en pleno vuelo de regreso. Entonces, salió el mismo sentimiento de despecho: el exfuncionario detalló cómo fue el maltrato de su jefe. “Vos laburás para el chavismo, no para nosotros”, le dijo Kirchner al funcionario, que, según lo que se supo, no ha terminado aún de contar su verdad.

Con información de El País




Lea la nota https://miamidiario.com/asi-fue-como-chavez-y-kirchner-se-repartieron-50-millones-de-dolares/

Cómo se repartieron Chávez y Kirchner los bonos argentinos

El testimonio ante la justicia de un testigo arrepentido, Claudio Uberti, quien por años sirvió como embajador oficioso de los negocios K en Venezuela, permite ahora conocer la discrecionalidad con que se emplearon fondos públicos venezolanos para alimentar milmillonarias transacciones privadas con bonos de deuda argentina. El periodista Daniel Santoro tuvo acceso a la declaración de Uberti y relata cómo los presidentes de ambos países se asignaron entre 2005 y 2007 parte de los beneficios en efectivo que se obtenían mediante operaciones especulativas con esos papeles en el controlado mercado cambiario venezolano. Nelson Merentes y Rafael Ramírez tenían roles clave en el cálculo y distribución de las ganancias.

DANIEL SANTORO


El ex representante especial de los gobiernos Kirchner ante Venezuela, Claudio Uberti, involucró al ex presidente del Deutsche Bank en Argentina y secretario de Finanzas K, Alfredo McLaughlin; al ex presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez Carreño, y al ex titular del Banco Central de Venezuela, Nelson Merentes, en el cobro de un soborno de 50 millones de dólares por la compra de bonos argentinos Boden 2012.

En su ampliación de indagatoria completa como arrepentido ante la justicia argentina, Uberti reveló detalles increíbles de cómo Hugo Chávez, entonces presidente de Venezuela, aceptó el pedido de su colega argentino, Néstor Kirchner, de mandarle "11 de los 25 millones de dólares" en un vuelo privado y que la operación fue realizada por "bancos amigos", que no identificó. El acuerdo eran 25 millones de dólares para Kirchner y 25 millones de dólares para Chávez, mientras que los bancos intermediarios se llevaron otros 50 millones.

McLaughlin había asesorado a Kirchner sobre cómo invertir en el exterior los 630 millones de dólares de los fondos de Santa Cruz -provincia patagónica de la que Kirchner fue Gobernador antes de conquistar la presidencia argentina- y luego fue nombrado secretario de Finanzas de la Nación.

En 2003, Kirchner tenía una cuenta con 1,7 millones de dólares en el Deutsche Bank de Nueva York.

Por su parte, Ramírez Carreño fue embajador de Venezuela ante la ONU y Merentes, presidente del Banco Central hasta diciembre del año pasado cuando el presidente Nicolás Maduro hizo cambios en su Gabinete.

En su declaración, a la que accedió Clarín de fuentes judiciales, Uberti recordó que en agosto de 2005 escuchó a Kirchner que le dijo al entonces ministro de Economía Roberto Lavagna: “Explicale a Chávez cómo es el tema de la ayuda financiera que necesitamos”.

Entonces, Lavagna le respondió: “Necesitamos que compre unos 500 millones de dólares de bonos argentinos”.

Uberti, que era además titular del Occovi (el organismo de control de los peajes en Argentina), se había ganado la simpatía de Chávez el año anterior cuando le había pedido que le autografiara una versión de bolsillo de la Constitución bolivariana.

Luego, en diciembre de ese año, viajó a Caracas con el subsecretario (viceministro) de Combustibles, Cristian Folgar. Sorpresivamente, Chávez los invitó al palacio de Miraflores. sede del gobierno venezolano, y durante una charla de tres horas les preguntó si aún Argentina necesitaba los 500 millones. Uberti, entonces, le pidió permiso a Chávez para salir y llamar a Kirchner. Finalmente lo ubicó, a través del secretario privado Daniel Muñoz y, al trasladarle la pregunta, el presidente le contestó: “Pedazo de pelotudo, decile a ese que los mande inmediatamente”. Volvió a la reunión y le comunicó a Chávez el mensaje sobre los denominados bonos Boden 2012. Cuando regresó a Buenos Aires, la operación ya se había realizado.

En julio de 2006, Uberti estaba en una reunión con el entonces gobernador de Córdoba -provincia del oeste de Argentina-, Juan Manuel de la Sota, y su equipo, en la capital cordobesa, cuando recibió una llamada urgente de Ana Carelli, secretaria privada del entonces ministro de Planificación, Julio De Vido, quien le ordenó “volver urgente a Buenos Aires porque estaba el ministro de Economía de Venezuela, Nelson Merentes”. Pidió disculpas y regresó ese mismo día a Buenos Aires.

Apenas arribó, secundó a Merentes y lo acompañó en un auto oficial hacia el aeropuerto de Ezeiza -el mayor de los que sirven a Buenos Aires-, donde le dio explicaciones técnicas -que no entendió- sobre “lo bien que les estaba yendo con los bonos argentinos”. Sacó una tira de impresión de una cuenta bancaria y le señaló que “acá están las ganancias, pregúntale a tus superiores cómo les hacemos llegar su parte”.

Uberti recordó que Merentes le mostró “muchísimas cuentas y por montos elevados” y le explicó cómo era la maniobra. “Ellos buscaban bancos de inversión 'amigos' y le entregaban los bonos argentinos; con esos bonos los bancos iban al mercado financiero venezolano y conseguían, gracias a las gestiones del gobierno chavista, dijo, dólares al cambio oficial. Luego esos dólares los vendían en el mercado informal. La diferencia, según me explicó, se la quedaban mitad los bancos y mitad los gobiernos”.

Entonces, Merentes le indicó que “le avisara a mis superiores que tenían la plata que les correspondía a ellos, que me dijo que eran algo así como 25 millones de dólares y que necesitaba instrucciones de qué hacer con ella”. 

Inmediatamente, se comunicó con De Vido para transmitirle el mensaje de Merentes y este le contestó: ”Hablá con el malo”, en alusión al presidente Kirchner. Al día siguiente, Uberti le trasladó la pregunta de Merentes al propio Kirchner, quien lo instruyó así: “Te vas con Alfredo urgente a Venezuela y que Merentes le explique bien a él cómo es la operación”.

 
A los dos días, viajó con el secretario de Finanzas y ex banquero, McLaughlin, a Caracas “en un avión chico contratado por el gobierno”. En la capital venezolana los recibió Merentes. “Yo era la cara 'conocida' pero no tenía ningún tipo de injerencia en la conversación (y la verdad, no entendía mucho). Merentes le explicó a McLaughlin qué hacían con los Boden 2012”.

“No tengo conocimiento si el presidente Kirchner y McLaughlin se reunieron, pero lo que puedo afirmar es que a los dos o tres días de regresar de aquella visita me llamó Néstor Kirchner y me dijo: 'Decile a tus amigos venezolanos que quiero la mitad de lo recaudado en billetes físicos en Buenos Aires'”, agregó Uberti en su ampliación de indagatoria.

A fines de julio del 2006, Chávez arribó al Aeroparque Metropolitano -otro aeropuerto que sirve a la ciudad de Buenos Aires- y Uberti le transmitió cara a cara el pedido de Kirchner. Con naturalidad, el presidente venezolano, entre una multitud de funcionarios, llamó a Merentes y le dijo que se reuniera con Uberti para arreglar “el asunto”. Se encontraron en el Sheraton y le solicitó enviar los “billetes a Buenos Aires”. Sorprendido, Merentes contestó que le parecía “imposible” y que él no sabía cómo instrumentar una operación de ese tipo.

Días después, Kirchner le ordenó que volviera a Caracas, donde se reunió con el ministro de Energía y titular de Pdvsa, Rafael Ramírez Carreño, quien le dijo que tenía instrucciones de instrumentar el “envío de 25 millones de dólares al sur”, a través de la petrolera estatal. Ramírez Carreño precisó que la gestión la iba a realizar Diego Uzcátegui -presidente de la sucursal argentina de Pdvsa- y que por teléfono iban a hablar de la coima como "la refinería”. Días después el titular de Pdvsa lo llamó para avisarle que iba un avión de su empresa con “once técnicos de la refinería” en alusión a la coima.

Junto con el secretario privado de De Vido, José María Olazagasti, fue al sector militar del Aeroparque Metropolitano a recibir a los funcionarios venezolanos que venían en el avión. Olazagasti “se encargó de los trámites y el control”. En el hall, Uzcátegui “separa tres o cuatro valijas” del resto y le dijo a Uberti: “Estas son tuyas”. Desde el aeroparque se trasladó hasta el departamento de los Kirchner entre las calles Juncal y Uruguay donde le entregó las valijas con el dinero al secretario privado, Daniel Muñoz.

En abril de 2007, durante la Cumbre Energética de presidentes sudamericanos realizada en la isla de Margarita -destino turístico en el Caribe venezolano-, Kirchner llamó a Uberti a su habitación y le ordenó que les exigiera a los venezolanos que “carguen en el avión presidencial el resto del dinero por la operación”.

Le trasladó el pedido a Ramírez Carreño y éste le contestó que “era imposible, puesto que había en la isla más de quince presidentes con sus delegaciones y su correspondiente personal de seguridad”.

Ante esta situación, Kirchner le ordenó que transmitiera a los venezolanos un mensaje sin vueltas: “Si no me cargan la guita en el avión, mañana no voy a la ceremonia de cierre de la cumbre”. Sin embargo, Ramírez Carrero insistió en que era “imposible”.

En el vuelo de regreso a Buenos Aires, el secretario Muñoz advirtió a Uberti que no se durmiera, pues Kirchner iba a llamarlo en cualquier momento. Viajaban en un Jumbo alquilado a Aerolíneas Argentinas. A mitad del viaje, el presidente lo convocó y le lanzó todo tipo de insultos por su “inoperancia”.

“Pedazo de pelotudo, inútil, nos volvemos con las manos vacías. Al final sos más empleado de los venezolanos que mío. Los venezolanos te agarraron de forro”, le lanzó. Y lo mandó a la parte de abajo del avión -el Jumbo tiene dos cubiertas-, como escarmiento. Al llegar a Buenos Aires, renunció a su cargo en medio del escándalo por el maletín de Antonini Wilson, del que afirmó no haber conocido su contenido.

El maletín de Antonini Wilson fue descubierto el 4 de agosto del 2007 por María Luján Telpuk, agente de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA). En su interior se encontraron casi 800.000 dólares en billetes. La causa de la valija de Antonini se había cerrado y la reabrió el mes pasado el juez en lo penal económico Pablo Yadarola.

Esta confesión de Uberti está relacionada con una operación financiera de agosto del 2007. Ese mes Argentina concretó la colocación de deuda más cara desde el default del 2002: le pagó a Venezuela una tasa en torno al 10,6% por la compra de 500 millones de dólares en Boden 2015, en medio de un extraño contexto. Con la llegada del presidente venezolano Hugo Chávez a Buenos Aires, se avanzó en la negociación para la colocación de estos títulos. En principio, había trascendido que Venezuela compraría Boden 2015 por 1.000 millones de dólares. Pero la operación se hizo, finalmente, por solo 500 millones.

Este fue el aporte argentino a la tercera emisión del llamado Bono del Sur que se completó con un título propio del gobierno de Hugo Chávez. En aquella visita, el mismo Chávez había detallado que su país compró en dos años en total 4.572 millones de dólares en títulos argentinos.

La compra de bonos argentinos no fue la única relación financiera entre Néstor Kirchner y Hugo Chavez. En el 2004 se había creado un fideicomiso argentino-venezolano para el intercambio de fuel oil por productos industriales en el banco suizo UBS. El fideicomiso lo administraban la petrolera estatal Pdvsa y el Banco de Desarrollo Económico y Social de Venezuela (Bandes), y su cuenta en Argentina la manejaba el Banco Nación.

Pero en el 2010, luego de la denuncia pública del ex embajador argentino en Caracas, Eduardo Sadous, el UBS le pidió datos al Bandes para investigar si había habido operaciones de lavado de dinero, tal como reveló Clarín en el 2013.

Como consecuencia de la negativa del Bandes a dar “información detallada” de las operaciones, el UBS cerró la cuenta del fideicomiso. Según las fuentes, el banco suizo pedía datos sobre los movimientos financieros de las cuentas de la venezolana Compañía de Mecanizado Agrícola y Transporte Pedro Camejo S.A., y la argentina Madero del Plata S.A. (ex Madero Trading) para investigar si hubo lavado de dinero. Este aspecto de la relación con Venezuela lo investiga el juez federal Julián Ercolini.

En un cable secreto enviado por el entonces embajador argentino en Venezuela, Eduardo Sadous, a la Cancillería, y fechado el 28 de mayo del 2004, saltó la punta de la turbia relación financiera de los Kirchner con Chávez.

El informe relata que ese 3 de junio iba a llegar a Caracas una delegación oficial presidida por el secretario de Minería, Jorge Mayoral, e integrada por el presidente del Occovi, Claudio Uberti; el presidente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta), Carlos Cheppi; el jefe de ceremonial de Planificación Federal, José María Olazagasti; y la asistente de ese ministerio, la rubia Victoria Bereziuk.

Agrega, en potencial, que el objetivo de esa comitiva sería tomar contacto con la petrolera Pdvsa, el Banco de Comercio Exterior (Bancoex), el Ministerio de Energía y Minas, y el Ministerio de Agricultura.

Sadous cerró su cable secreto con un ruego diplomático: “Por lo expuesto, y debido al total desconocimiento de esta sede sobre ese particular, se agradecerá poder recibir confirmación de la misma así como programa de actividades y vuelos respectivos”. Era el primer indicio de la “embajada paralela” que manejaba De Vido, a través de Uberti.

Como antecedente de las maniobras con los acuerdos bilaterales con la Venezuela chavista, Sadous informó además a la Cancillería que habían desaparecido “90 millones de dólares de la cuenta del fideicomiso que estaba en un banco en Nueva York (una sucursal del UBS) cuando lo trajeron a Caracas, lo vendieron en el mercado negro de dólares y luego pusieron esa plata en el mercado oficial, donde se hicieron de una diferencia de 14 millones de dólares. Esto fue en enero de 2005 y fue lo que motivó mi reemplazo por Nilda Garré”.

Sadous fue embajador en Caracas entre 2002 y 2005 cuando fue removido por Kirchner y luego en el 2010, cuando la diputada del ARI (Coalición Cívica Afirmación para una República Igualitaria, opositora a los Kirchner), Elisa Carrió, hizo trascender su cable secreto, De Vido le hizo un juicio y logró procesarlo por falso testimonio con el apoyo de jueces adictos a los Kirchner.

En ese cable Sadous alertó al entonces canciller, Rafael Bielsa, sobre la existencia de una “embajada paralela” a la suya, y también sobre las irregularidades en el fideicomiso binacional investigado ahora por la justicia. La “arquitecta” de ese fondo fiduciario fue Marta Cascales, pareja del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, entonces al mando de la secretaría de Comunicaciones.

El 25 de noviembre del 2004, el diplomático en otro cable secreto se explaya sobre el malestar que había entre empresarios que no podían acceder al registro de proveedores de Pdvsa para participar de las ventas a Venezuela debido a que existía “falta de transparencia en la gran central de compras de esa firma en Houston, Texas”.

Tras otras consideraciones, concluye: “Tal vez, la reciente creación del grupo informal de seguimiento del fideicomiso -con la coordinación venezolana del lic. Franklin Méndez y del Ing. Claudio Uberti por la parte argentina- genere un nuevo ámbito de debate donde este tema pueda reverse”.

El diplomático cierra su escrito con una frase ambigua sobre cómo se realizaban los negocios en Caracas: “A criterio de esta representación no deben generarse muchas esperanzas en lograr un acceso amplio de las empresas Gapp sin existir socios locales que conozcan los mecanismos, códigos y canales informales usuales en el ámbito petrolero en esta” (sic).

Jorge Enrique Álvarez, el 'pastelero' chileno boliburgués

Un chileno en la boliburguesía


El problema no consiste en ser chileno o poseer cargos públicos estratégicos. El tema en primer lugar es de seguridad de estado, contra el espionaje, lo cual debería saber el ministro Ricardo Molina. El otro punto es saber a qué intereses responden realmente los que ocupan los cargos, o si trafican con influencias usando el nombre de Jorge Arreaza.  Se escucha que la descripción es una aproximación a Jorge Enrique Álvarez, estampa de los boliburgueses que alardean de lo ricos que son y en caso concreto de haber convencido al Centauro de Sabaneta, durante sus postrimerías, de firmar documentos de orden político. Álvarez es en el contexto de los boliburgueses otro objetivo de las agencias de USA.





Chileno, ¿Testaferro?



Jorge Enrique Álvarez Álvarez es chileno, pero en escaso tiempo obtuvo la nacionalidad venezolana, pese al ‘cómo’ todavía inexplicable. El dinero en abundancia caracteriza la vida de este enigmático hombre al que describen como ‘de confianza’ de Jorge Arreaza y Director del Despacho del Ministro Ricardo Molina. Es al viajar a otros países que Álvarez se verá obligado a contestar las preguntas de las entidades de justicia, empezando por si funge de testaferro y de quién, si es que tiene relación alguna con el escándalo de Odebrecht o posee cuentas millonarias fuera de Venezuela.






Así son los boliburgueses viajes de este chileno


Jorge Enrique Álvarez Álvarez, chileno, originalmente de derecha y pinochetista, se escucha que encontró en el Socialismo del Siglo XXI un oasis para disfrutar de las mieles del poder y viajar cual boliburgués alrededor del mundo, con un humilde sueldo de empleado público de nivel medio. ¿Maneja Álvarez gananciosas empresas que contratan con el estado venezolano o son solo habladurías? Son valederas las apreciaciones de Jorge Arreaza y Ricardo Molina, en cuyos despachos Álvarez ha estado. El susodicho chileno, nacionalizado venezolano, no tiene empacho en dejar constancia de sus viajes y de cuanto derroche hace.





Los viajes de un boliburgués chileno



Cuba o Venezuela pudieran considerar poner la lupa sobre el chileno-pinochetista, nacionalizado venezolano, Jorge Enrique Álvarez Álvarez por senda fuga de información y venta de secretos de estado sobre el Centauro de Sabaneta, especialmente cuando estaba en los últimos días de su enfermedad. Cuánto derroche del chileno en Canaima, islas caribeñas y América del sur.

Expresión de Socialismo boligurgués





Expresión de Socialismo boligurgués


Excéntrica expresión del Socialismo la del chileno Jorge Enrique Álvarez Álvarez, propia de la boliburguesía que se zambulle en lujos con el dinero de todos los venezolanos. Así mismo exprimieron en Chile a Allende.





La 'dolce vita’ de Jorge Enrique Alvarez Álvarez


Como todo un completo capitalista disfrutando de la ‘dolce vita’, Jorge Enrique Alvarez Álvarez, desacorde del Socialismo. Demasiado dispendioso para los venezolanos el escuchado calco chileno de la firma del Centauro de Sabaneta.





La pastelería ‘boliburguesa’ del chileno Jorge Enrique Álvarez Álvarez

El chileno Jorge Enrique Álvarez Álvarez, quien acompaña a Jorge Arreaza a distintos actos protocolares como asistente y ‘guardaespaldas’, se escucha le montó la pastelería gourmet “Azupastelería’ a su novia en Caracas.



Así describen a Jorge Enrique Alvarez, el chileno enchufado


Inscrito en el ministerio de transporte y obras públicas
Fue pareja de la presentadora de Venezolana Televisión Melany Moncada
Su jefe se llama Ricardo Molina
Chavista
Su twitter es @jorgealvarez_ve
Su instagram es @jealva01




Así describen a este exquisito chileno



Jorge Enrique Álvarez Álvarez, chileno nacionalizado venezolano, ha tenido en Venezuela varios cargos en la administración pública. Llevaría un nivel de vida, gastos y lujos que no van acorde con el discurso socialista. Los lujos se compaginan con viajes a exquisitos y costosos destinos, comida gourmet y vinos de las mejores cavas.
Se escucha que Álvarez tuvo acceso a la intimidad del Centauro de Sabaneta en sus últimos momentos de vida, y así logró meter un paquete chileno calcando una firma ajena.
Aprovechando al máximo el Socialismo del Siglo XXI tiene incontables millas recorridas por muchos países, ventajas que no hubiera podido gozar durante el régimen de Pinochet en su natal Chile. Suerte de boliburgueses forasteros que llegaron a Venezuela pobres pero con el sueño de ser ricos.
Ambiguo en diversos aspectos, el look de Álvarez es influenciado por tendencias que van de la masculinidad a otras más andróginas, propias de un mundo más libre e intolerante con la homofobia.










Así son los viajes por Europa y Asia de este boliburgués chileno


Jorge Enrique Álvarez Álvarez, chileno nacionalizado venezolano, director de Transporte y Obras Públicas del ministro Molina y quien estuviese en la cartera del ministro Jorge Arreaza, promociona por internet sus ‘escapaditas’ a ciudades de Europa incluida Atenas y países de Asia, incluyendo Indonesia. No se iguala tanto derroche con la austeridad que debería mantener un funcionario público de un país como Venezuela, donde la gente come en la basura. Se escucha que al chileno lo aborrecen en los cargos que ha ocupado y que sus inclinaciones de género son caldo de cultivo para muchos cuchicheos.






‘Escuálida’, así era descrita accionista de pastelería boliburguesa Azú Pastelería


En el 2010 sus propios electores le manifestaban a Frasso, ex-alcalde de Anaco, que estaba rodeado de oportunistas. Le advertían que Fabianny Evans era ‘escuálida’ cuando estudiaba en el IUTA, pero cuando ganó las elecciones y puso a un familiar de Evans como director de Hacienda, ésta se apareció en el IUTA vestida y hasta con lentes rojos, mostrándose como toda una revolucionaria. No obstante, culpaban al gabinete del en sus tiempos alcalde, de ser culpables de sus derrotas políticas.
Fabianny Evans y su concubino de nacionalidad chilena Jorge Enrique Álvarez, asistente de la Cancillería de Venezuela, son accionistas en Caracas de la pastelería boliburguesa Azú Pastelería.

Mensajes de indignación por asesinato de rehén en Ecuador recuerdan efectiva acción policial en casos semejantes en Venezuela

Distintos mensajes de indignación se volcaron en redes por la muerte de una ecuatoriana a manos de un venezolano en Ecuador. En estos se condena la falta de una oportuna acción policial, comparándola con situaciones semejantes ocurridas en Venezuela en la que el agresor fue neutralizado por la policía. Aquí uno de los mensajes aparecidos en redes

Aquí tienen la diferencia de darle chapa de policías a unos que no llegan ni a Boys Scouts. 
Los que mataron a la rehén en Ecuador fueron los incapaces esos que no merecen ser ni vigilantes de tránsito. 
Ahora persiguiendo y atacando a venezolanos y venezolanas inocentes de ese incidente y que nada tienen que ver, de que dentro de la gente que se ha ido a Ecuador y que a evolucionar, se vayan lacras como ese asesino al que sus policías incapaces lo protegieron más que a la victima. 
Comparen la acción policial, que de por si la de Venezuela era más riesgosa por el tipo de arma, ahora hágansela llegar a la policía de Ecuador.
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El negocio que vació la mesa de los venezolanos

Equipo de reporteros de Petrofraude | El Pitazo

Tras una década en la que Venezuela ha liderado acuerdos energéticos con 14 países a través de la entrega de millones de barriles de petróleo, sus ciudadanos padecen cada vez más necesidades. El pago que debía ser con alimentos, en muchos casos se tradujo en un sistema fraudulento de sobreprecios y entregas falsas que benefició más las alianzas políticas regionales y la corrupción local, que el bienestar del pueblo que puso el petróleo


Muy urgente concretar plan con Nicaragua”, escribió Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, justo al lado de su firma aprobatoria. El documento que rubricó el 23 de marzo de 2015 detallaba una oferta de importaciones por 446,3 millones de dólares en carne de res, café, azúcar, aceite de girasol, leche y frijoles negros a despacharse durante ese año desde la nación centroamericana gobernada por su aliado Daniel Ortega.
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Más de 300 millones de dólares estaban concentrados en los tres primeros renglones, cotizados a precios que rebasaban referencias internacionales o estaban entre los más altos presentadas en la historia reciente de las exportaciones nicaragüenses. Ese lujo lo asumía el gobierno venezolano, a pesar de que entonces el mercado petrolero mundial del que dependen sus finanzas y las del país ya había sufrido un desplome de 50 %.
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Mientras Maduro culpaba a la guerra económica por la falta de bienes y por la inflación que crecía como un tsunami, aprobaba la adquisición de café verde a 243 dólares el quintal y de carne res a 5.690 dólares la tonelada, montos que superaban los mejores promedios de venta de ambos rubros en 20 años, según cálculos basados en datos del Banco Central de Nicaragua (BCN). El azúcar superaba en 65 % la cotización de la Bolsa de Nueva York, considerada referencial. “Se puede decir que en la mayor parte de los productos había sobreprecios”, dice un catedrático experto en economía agrícola y desarrollo local a quien se le pidió analizar la lista que fue rubricada por Maduro.

Documentos muestran la aprobación de Nicolás Maduro a una operación de compra de alimentos de Nicaragua con precios por encima de referencias de mercado

El plan aprobado por el gobernante venezolano se materializó en un contrato con cargo a recursos públicos que fue ejecutado por empresas controladas por los gobiernos de ambos países. El negocio representó el corolario de una serie de transacciones desde Nicaragua con destino a Venezuela por aproximadamente 2.700 millones de dólares. Una operación que comenzó desde mediados de 2008.
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Todas las negociaciones se concretaron a través de un sistema de compensación de deudas, mediante el cual naciones centroamericanas y caribeñas pagan con bienes parte de los suministros petroleros concedidos por el gobierno venezolano en las condiciones de los acuerdos de cooperación energética creados por el entonces presidente Hugo Chávez.
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El abanico incluye a Petrocaribe, el programa estrella, y a otros suscritos en el seno de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (Alba). La espina dorsal del entramado es la corporación estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa), empresa sobre la que llovió el maná petrolero hasta julio de 2014, pero que hoy está cercada por las deudas, por los escándalos de corrupción y de lavado de dinero y por el retroceso de la capacidad de producción y refinación.
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La investigación periodística del #Petrofraude revela que lo ocurrido con el presupuesto y el contrato aprobado por Maduro en marzo 2015 no fue un caso aislado. Este tipo de negociaciones es un ejemplo de un patrón de sobrevaloración de precios identificado en un conjunto de operaciones de compensación comercial que involucraron al menos a Nicaragua, Guyana, República Dominicana y El Salvador, los cuatro países más beneficiados con el sistema de compensación que Maduro propone en el presente como modelo para la creación de una zona comercial regional.
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Con base en documentos internos y rendiciones de cuenta de la corporación petrolera, en peticiones de información pública, en estadísticas de comercio internacional y en entrevistas a fuentes vinculadas con las transacciones, #Petrofraude comprobó que millones de dólares de los venezolanos fueron drenados en negocios cuyos términos impidieron que tuvieran acceso a mayores cantidades de alimentos.
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La paradoja no es solo porque los acuerdos energéticos eran presentados como una referencia internacional de comercio justo, ya que el petróleo se entregaba con facilidades a los beneficiarios, sino por las penurias actuales de una población que en los últimos cuatro años tuvo el mayor aumento de casos desnutrición del continente, según datos de Naciones Unidas, y que cerró 2018 con una inflación de 1.000.000 %, de acuerdo con proyecciones del Fondo Monetario Internacional.

Omar González: Maduro échale gasolina al avión, tu salida de Miraflores es inminente

“Maduro échale gasolina al avión, tu salida de Miraflores es inminente”, esta fue la sugerencia que el diputado Omar González Moreno le envió al ocupante de la Presidencia de la República de Venezuela.


Aseguró que Nicolás Maduro terminará fugándose del país, entre gallos y medianoche, como lo hiciese hace 61 años atrás Marcos Pérez Jiménez luego de la caída de su régimen.
El legislador aseveró que el clima que impera en el país se parece al vivido en el preámbulo al 23 de enero, cuando explotó una rebelión militar el primero de enero de 1958, que fue el inicio del fin para la dictadura.
Precisó que la inmensa mayoría de los venezolanos, así como la Comunidad Internacional, rechazan a Maduro como Jefe de Estado venezolano y sólo reconocen la legalidad de la Asamblea Nacional y de su presidente Juan Guaidó.
“Para el mundo civilizado y justo, el Presidente de Venezuela es Guaidó y Maduro solo usurpa temporalmente el Palacio de Miraflores”, subrayó.
Omar González Moreno, en nombre de la fracción parlamentaria 16 de Julio y del partido Vente Venezuela, invitó a todos los venezolanos a asistir a la gran movilización nacional que se efectuará el próximo 23 de enero.
Manifestó que las amenazas que lanzan por televisión y redes sociales los voceros del régimen obedecen al miedo que persiste entre los esbirros de Maduro.
“No comamos cuento, ni caigamos en amenazas. Salgamos todos este 23 de enero a demostrarle a Maduro que nadie lo quiere, y, también, para apoyar al presidente Guaidó y a la Asamblea Nacional”, dijo.
Aseveró que Vente Venezuela seguirá en la ruta del coraje como única vía para rescatar la institucionalidad del país y reestablecer el orden constitucional en Venezuela.
Hartos de socialismo
Omar González Moreno indicó que los trabajadores, a quienes no les alcanza el sueldo para mantener a su familia, como las madres que han visto cómo sus hijos pasan hambre o se van del país en búsqueda de un mejor futuro, están cansado de un socialismo que destruyó a Venezuela.
“Los venezolanos quieren trabajo, progreso, comida, desarrollo. Los venezolanos quieren libertad y están decididos a construirla en las calles del país”, apuntó el legislador por el estado Anzoátegui.
Agregó que las próximas horas serán fundamentales para el futuro del país.
Les envió un mensaje a los ciudadanos militares para que recuerden que su juramento fue ser obedientes a la soberanía nacional, la cual reside en los venezolanos, y a la Constitucional Nacional.
“Su deber está con los ciudadanos, no con Maduro. Su obediencia está ceñida a la Carta Magna y no a un hombre”, les recordó el parlamentario.

Nota de Prensa

Los servicios financieros del boligarca Carlos Dorado

El gobierno de Venezuela ha tenido que usar a un pequeño banco en Puerto Rico -propiedad del empresario venezolano Carlos Dorado- como intermediario para algunas operaciones en dólares luego de que el Citibank dejó de prestarle ese servicio.

Italbank actúa desde hace un año como banco corresponsal para pagos en dólares que administra el Gobierno de Nicolás Maduro, dijo a Reuters su presidente, Carlos Dorado, también dueño de la casa de bolsa Italcambio.
“Tenemos clientes en la banca pública y la banca privada. Uno de esos clientes es el Banco de Venezuela“, la institución de banca comercial más grande del país y controlada por el Estado, indicó a la agencia de noticias el magnate en una entrevista telefónica.
“No es que todas las transferencias en dólares del Banco de Venezuela van a través de Italbank”, precisó. “Por nosotros pasará 10, 15 por ciento del volumen”.
La entrada en escena de este banco off shore muestra las dificultades que tiene Venezuela para hallar instituciones que canalicen sus transferencias en dólares, en momentos en que la banca y calificadoras le asignan cada vez más riesgo por sus delicadas finanzas.
A la hora de movilizar dólares, el mundo financiero necesita bancos intermediarios autorizados por la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed). Lo común, es concretar las transferencias en divisas a través de los grandes bancos.
Pero en reemplazo de Citibank, que se encargaba a principios del 2016 de todas las operaciones en dólares tramitadas por el Gobierno venezolano, las autoridades comenzaron a apoyarse en instituciones como Italbank, un banco más pequeño, poco conocido y con comisiones más caras, indicaron cuatro fuentes del sector financiero, dos de ellas relacionadas al Gobierno.
“Gracias a Dorado hemos podido pagar importaciones de alimentos”, dijo una fuente relacionada con el Gobierno venezolano no autorizada a declarar, que atribuyó la entrada de Italbank a la “renuncia de los bancos norteamericanos”.
En el pasado, el gobierno del país petrolero movilizaba sus dólares a través de conocidos bancos como Deutsche Bank, Bank of America (BofA) y Citibank, dijo una fuente con conocimiento directo de esas operaciones. Citibank y BofA declinaron comentar sobre el tema.
Buena parte de las importaciones se hacen en esa moneda, bajo el estricto control cambiario vigente desde el 2003, donde la banca pública gestiona pagos en dólares a nombre de empresas a las que el Gobierno vende divisas preferenciales.

Carlos Dorado, el “ricachón” que era repudiado por Chávez y ahora aconseja a Nicolás

Carlos Dorado no solo es el presidente de Italcambio, sino también de Casablanca, una exclusiva marca de modas, y además, de una de las recordadas casas de cambio intervenidas por el fallecido Hugo Chávez, Italbursátil Casa de Bolsa, la cual fue allanada por el Gobierno Nacional en mayo de 2010, aduciendo que participaba en esquemas de manipulación del precio del dólar.
Durante este proceso, al menos 31 empresas dedicadas al negocio de venta de divisas, fueron clausuradas por el exmandatario, quien sostuvo en más de una ocasión, su deseo de eliminar todas las casas de cambio, asegurando que se trataba de un servicio para los ricos del país. “Si hubiera que eliminar todas esas casas de bolsa, que se eliminen, eso no le hace falta a este país, ese capitalismo de los ricachones, es una pobredumbre. Yo no tengo problema en eliminarlas”, dijo Chávez.
Pero este no fue el único suceso negativo entre Dorado y el líder socialista, puesto que en el año 2004, Italcambio fue intervenida en el aeropuerto internacional de Maiquetía, y le fueron decomisados 2.5 millones de dólares que según la administración oficialista, habrían sido introducidos sin ser declarados en el Banco Central de Venezuela, una situación que pondría desde entonces, una tensa relación entre ambos.
Entonces, Dorado era un ferviente defensor de sus compañías, y mantuvo que sus empresas jamás habrían sido cómplices de la especulación, por el contrario, se describió como un hombre apegado a las reglas del juego y además acusó al Gobierno de no ser preservador de la democracia. Sin embargo, cinco años más tarde, el economista reapareció, y esta vez, no fue para discutir, sino para apoyar las más recientes medidas que ha tomado al respecto el ahora mandatario oficialista, Nicolás Maduro.

El “sublime” cambio en las opiniones de Dorado

El presidente de la conocida casa de cambio, recientemente ha vuelto a la escena pública tras protagonizar una disputa con Dólar Today y apoyar de manera sublime la gestión del Gobierno Nacional. Fue el 22 de marzo de 2015 cuando el nombre del empresario inundó los medios de comunicación, debido a un artículo de opinión publicado en El Universal web, en el cual manifestó su posición acerca de la página que marca el costo del dólar venezolano, “Dolar Today”.
Dorado, calificó de “manipuladoras” las tarifas impuestas por la conocida empresa y expresó su molestia ante la “tasa irreal del dólar, que no está basada en la oferta y en la demanda, y la cual sólo  responde a intereses particulares”. En este sentido, también señaló a la marcadora de la tasa de cambio, por ser “desestabilizadora” de la economía nacional y de la gestión del Gobierno, alegando además que impedía el buen funcionamiento del control cambiario con la implementación del Sistema Marginal de Divisas (Simadi).
Pero ahí no terminó la disputa, y es que Dorado no lo pensó dos veces para solicitarles a los anónimos dueños del referencial del dólar que sacaran del aire al portal web, subrayando el hecho de que “una cosa es estar con o en contra del Gobierno, y otra muy distinta es estar en contra de Venezuela y los venezolanos”.

Una naciente amistad con el Gobierno

Tras este suceso, el señalado por Chávez como uno de los empresarios que “conspiraban para subvertir el orden constitucional”, ha sido aplaudido por el Ejecutivo Nacional, y de igual modo, ha correspondido a los halagos, apoyando la más reciente decisión de la apertura de 20 casas de cambio en la frontera colombo-venezolana.
A pesar de asegurar que no es socialista ni pro-gobierno, y ser considerado como un capitalista y “amigo de la derecha venezolana”, recientemente su posición social le ha jugado en contra, puesto que ha sido acusado de “vendido y traidor”.
Asimismo, sus propias declaraciones se han vuelto en su contra y es que en un exclusiva con la revista Clímax, desde su punto de vista, “un empresario no se mete en política”, una frase que encaja con otra encabezada por el mismo Dorado, quien en su puño y letra redactó que, “todos en algún momento de la vida nos hemos arrepentido por algo que dijimos”.
El ahora aliado del Ejecutivo Nacional, juega un importante rol en cuanto a la apertura de las casas de cambio, una actividad que fue repudiada por Chávez, quien luchó para reducir y prácticamente eliminar esta actividad comercial.

Lea la nota https://www.elinformadorweb.com/narcotirania-acude-a-banco-de-carlos-dorado-para-transacciones-en-dolares/